PARROQUIA SAN MIGUEL DE OIA
domingo, 27 de septiembre de 2026
“LA FE SE DEMUESTRA CON OBRAS.”
jueves, 24 de septiembre de 2026
SALMO 24: “ABRAMOS EL CORAZÓN AL REY DE LA GLORIA”.
domingo, 20 de septiembre de 2026
“LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS”
jueves, 17 de septiembre de 2026
SALMO 98: EL REGIRÁ EL MUNDO CON JUSTICIA
domingo, 13 de septiembre de 2026
¿NO DEBÍAS TÚ TAMBIÉN TENER COMPASIÓN?
VIRGEN DE LOS LIÑARES
Dediquemos un minuto de nuestro tiempo para elevarle una pequeña oración:
Madre de misericordia, Virgen de los Liñares, pongo en tus manos mi vida, mi amor y todo lo que soy.Te consagro mis trabajos, mis alegrías, mis dolores y mis preocupaciones.
Ayúdame a vivir en fidelidad a tu Hijo, Jesús, y guíame por el camino de la paz y la esperanza.
Te pido que protejas mi familia, que nos des la gracia de respetar y amar la vida, como tú amaste la vida del Hijo de Dios.
Te ruego que bendigas la educación de mis hijos y nos concedas la unidad y el amor en nuestro hogar.
Madre Santa, enséñame a acercarme siempre a Jesús, a buscar su perdón cuando caigo y a recibir los sacramentos con devoción.
Dame la paz de un corazón limpio y libre de maldad, para que pueda llevar la verdadera alegría y paz a los demás.
Que tu amor me sostenga y me guíe siempre hacia tu Hijo, para que viva en su luz y en su gracia.
Amén.
FELIZ LIÑARES
jueves, 10 de septiembre de 2026
SALMO 84: ¡QUÉ AMABLES SON TUS MORADAS!
3 Mi ser languidece anhelando los atrios de Yahvé; mi mente y mi cuerpo se alegran por el Dios vivo.
4 Hasta el gorrión ha encontrado una casa, para sí la golondrina un nido donde poner a sus crías: ¡Tus altares, Yahvé Sebaot, rey mío y Dios mío!
5 Dichosos los que moran en tu casa y pueden alabarte siempre;
6 dichoso el que saca de ti fuerzas cuando piensa en las subidas.
7 Al pasar por el valle del Bálsamo, lo van transformando en hontanar y las lluvias lo cubren de bendiciones.
8 Caminan de altura en altura, y Dios se les muestra en Sión.
9 ¡Yahvé, Dios Sebaot, escucha mi plegaria, hazme caso, oh Dios de Jacob!
10 Oh Dios, nuestro escudo, mira, fíjate en el rostro de tu ungido.
11 Vale más un día en tus atrios que mil en mis mansiones, pisar el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en la tienda del malvado.
12 Porque Yahvé es almena y escudo, él otorga gracia y gloria; Yahvé no niega la felicidad al que camina con rectitud.
domingo, 6 de septiembre de 2026
“DONDE DOS O TRES ESTÁN REUNIDOS EN MI NOMBRE”
jueves, 3 de septiembre de 2026
SALMO 145: DIOS, REY DE MISERICORDIA Y DE VIDA
1 Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey, bendeciré tu nombre por siempre;
2 todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre por siempre.
3 Grande es Yahvé, muy digno de alabanza, su grandeza carece de límites.
4 Una edad a otra encomiará tus obras, pregonará tus hechos portentosos.
5 El esplendor, la gloria de tu majestad, el relato de tus maravillas recitaré.
6 Del poder de tus portentos se hablará, y yo tus grandezas contaré;
7 se recordará tu inmensa bondad, se aclamará tu justicia.
8 Es Yahvé clemente y compasivo, tardo a la cólera y grande en amor;
9 bueno es Yahvé para con todos, tierno con todas sus creaturas.
10 Alábente, Yahvé, tus creaturas, bendígante tus fieles;
11 cuenten la gloria de tu reinado, narren tus proezas,
12 explicando tus proezas a los hombres, el esplendor y la gloria de tu reinado.
13 Tu reinado es un reinado por los siglos, tu gobierno, de edad en edad. Fiel es Yahvé en todo lo que dice, amoroso en todo lo que hace.
14 Yahvé sostiene a los que caen, endereza a todos los encorvados.
15 Los ojos de todos te miran esperando; tú les das a su tiempo el alimento.
16 Tú abres la mano y sacias de bienes a todo viviente.
17 Yahvé es justo cuando actúa, amoroso en todas sus obras.
18 Cerca está Yahvé de los que lo invocan, de todos los que lo invocan con sinceridad.
19 Cumple los deseos de sus leales, escucha su clamor y los libera.
20 Yahvé guarda a cuantos le aman, y extermina a todos los malvados.
21 ¡Que mi boca alabe a Yahvé, que bendigan los vivientes su nombre sacrosanto para siempre jamás!
domingo, 30 de agosto de 2026
«EL QUE QUIERA SEGUIRME QUE SE NIEGUE A SI MISMO»
Cuando Jesús dice: «Si alguno
quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga»,
no nos está invitando a buscar el sufrimiento ni a aceptar pasivamente las
desgracias. La cruz cristiana es consecuencia de una vida entregada al amor, al
servicio y al Reino de Dios. Cada uno debe asumir su propia realidad, sus
responsabilidades y dificultades, viviendo todo ello desde la fe y la confianza
en Cristo.
San Pablo completa esta enseñanza
cuando nos exhorta: «No os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la
renovación de la mente». El cristiano está llamado a dejar que el Evangelio
transforme su manera de pensar, de sentir y de actuar. No se trata de huir del
mundo, sino de vivir en él construyendo el Reino de Dios mediante el amor, la
justicia, el servicio y la fraternidad.
Jesús nos presenta también una
gran paradoja: «El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su
vida por mí, la encontrará». Una vida centrada exclusivamente en uno mismo, en
el bienestar, el dinero, el prestigio o la comodidad, puede terminar vacía. En
cambio, quien entrega su vida por amor descubre un sentido más profundo y una
verdadera felicidad.
También hoy seguir a Jesús puede
exigirnos renunciar al egoísmo, perdonar, compartir nuestros bienes, acompañar
al que sufre, cuidar a los enfermos y mayores, defender al débil y dar
testimonio de nuestra fe cuando hacerlo resulte difícil. Como Jeremías, podemos
encontrar incomprensión o rechazo, pero la fidelidad a Dios nos pide
mantenernos firmes.
El mensaje para nosotros hoy es
claro: seguir a Cristo es una decisión diaria. No consiste solamente en
llamarnos cristianos, sino en dejar que Jesús transforme nuestra vida. La
pregunta que debemos hacernos cada día es: «¿Qué quiere Dios de mí hoy?».
Cuando ponemos nuestra vida al servicio de Dios y de los demás, descubrimos que
la cruz no es el final del camino, sino el camino del amor que conduce a la
verdadera vida.
La enseñanza de Jesús no es una
llamada a sufrir, sino a amar hasta las últimas consecuencias. Quien
deja de vivir únicamente para sí mismo y convierte su existencia en un don
descubre que, paradójicamente, es precisamente entonces cuando encuentra la
vida plena.
FELIZ DOMINGO










