martes, 23 de septiembre de 2025

SAN PÍO DE PIETRELCINA (PADRE PÍO)

 

Hoy celebramos la memoria del Padre Pio. En nuestra Diócesis hay una capilla en Priegue (Nigrán) que está dedicada a este santo, y aunque la devoción al Padre Pio es muy grande dado que es el santo patrón de los adolescentes, los voluntarios de defensa civil de quienes buscan alivio del estrés y de los enfermos y sufrientes hospitalarios, es la única que existe en Galicia y de las pocas que existen en España.
 
San Pío de Pietrelcina (Padre Pío) nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, un pequeño pueblo del sur de Italia, en el seno de una familia humilde y profundamente religiosa. Su nombre de nacimiento fue Francesco Forgione. Desde temprana edad manifestó una gran inclinación espiritual, mostrando deseos de consagrarse a Dios. A los 15 años ingresó en la Orden de los Frailes Menores Capuchinos y adoptó el nombre de Fray Pío.

Fue ordenado sacerdote en 1910. Poco después, comenzaron a manifestarse en él fenómenos místicos extraordinarios, como visiones, éxtasis y sufrimientos corporales. En 1918, recibió los estigmas de Cristo, heridas visibles en manos, pies y costado, que conservó durante 50 años, convirtiéndose en el primer sacerdote en la historia de la Iglesia que los recibió de forma permanente.

Padre Pío vivió la mayor parte de su vida en el convento de San Giovanni Rotondo, donde ejerció un intenso ministerio de confesión, dirección espiritual y celebración de la Eucaristía. Su confesionario se convirtió en un punto de peregrinación, pues se le atribuía un don especial para leer los corazones y guiar a los penitentes. Pasaba hasta 15 horas diarias confesando, y miles de personas viajaban desde todo el mundo para hablar con él.

También se le atribuyeron múltiples milagros, como curaciones inexplicables, bilocaciones, y profecías. No obstante, durante su vida fue objeto de controversias. La Iglesia realizó varias investigaciones, y por un tiempo se le impusieron restricciones a su ministerio. Con el tiempo, sin embargo, fue plenamente rehabilitado y reconocido por su santidad.

En 1956 fundó el "Hospital Casa Sollievo della Sofferenza", una obra médica destinada a aliviar el sufrimiento de los enfermos, considerada uno de los hospitales más avanzados de Italia en su tiempo.

Padre Pío falleció el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años. Su muerte fue llorada por miles de fieles que lo consideraban un santo en vida. En 1999 fue beatificado por el papa Juan Pablo II y canonizado por el mismo pontífice el 16 de junio de 2002. Su fiesta litúrgica se celebra el 23 de septiembre.

Hoy, San Pío de Pietrelcina es uno de los santos más venerados del mundo católico. Su vida fue un testimonio de fe, humildad, obediencia, sufrimiento ofrecido por amor a Dios y un compromiso incansable con la oración y la caridad.

Oración al Señor por intercesión de San Pio de Pietrelcina

"Oh Dios, que a tu siervo San Pío de Pietrelcina le concediste el insigne privilegio de participar de la pasión de tu Hijo: concédeme por su intercesión la gracia de … [menciona tu petición], que ardientemente deseo, y otorgarme, sobre todo, la gracia de conformarme a la muerte de Jesús para alcanzar la gloria de la resurrección"

 

domingo, 21 de septiembre de 2025

BAJO TU AMPARO

 

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡Oh Virgen gloriosa y bendita!

Es la primera oración dirigida a María, conocida en la actualidad, está escrita en griego y se llama Sub tuum praesidium (Bajo tu protección). En ella, a la Virgen María se le llama "theotokos", es decir, la "Dadora de nacimiento de Dios", "la Madre de Dios" y es una referencia bastante importante desde un punto de vista histórico y teológico.

Esta oración, fue "encontrada en un fragmento de papiro que data de aproximadamente el año 250 dC", solo un par de siglos después de la muerte y resurrección de Cristo, aproximadamente un siglo antes de Constantino y el Edicto de Milán, dos siglos antes del Tercer Concilio Ecuménico, el Concilio de Éfeso, en el cual la Virgen María fue proclamada oficialmente, por primera vez, "Madre de Dios", Theotokos.

Este papiro demuestra que ya existía una devoción a María desde los primeros cristianos, su creencia en su poderosa intercesión y su papel como intercesora ante Dios quienes la reconocían como Madre de Dios. Actualmente, es un himno muy utilizado en la Iglesia en las liturgias católicas.

Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya, por lo menos, en el año 250 d.C., que es la fecha en que se dató el papiro en el que se encontraba.

Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslavonio antiguo en Oriente.

Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la tradición no es algo inventado, sino que verdaderamente nos transmite la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles.

Fuentes:

https://es.catholic.net/op/articulos/61850/cat/70/la-oracion-mas-antigua-dirigida-a-la-virgen-sub-tuum-praesidium.html#modal

https://es.aleteia.org/2019/08/16/este-papiro-contiene-la-oracion-mariana-mas-antigua-conocida-hasta-la-fecha/

 



sábado, 20 de septiembre de 2025

LA SEÑAL DE LA CRUZ

 

La cruz es el símbolo por excelencia de la religión cristiana; una fe basada en el sacrificio de Jesucristo, quien se dejó crucificar para pagar por los pecados de las personas y, con el gesto, redimir a la humanidad. Por ello, lucir colgada la cruz en el pecho es, a ojos de muchos cristianos, lo más natural del mundo, ya que alude a la dignidad de su religión

Santiguarse, signarse y persignarse son actos muy frecuentes entre los cristianos, pero que muchos confunden y mezclan. Así, santiguarse, signarse y persignarse es hacer una cruz, si bien el sentido varía en función de cómo y dónde se haga.

Santiguarse es hacer la cruz grande (de frente al vientre y de hombro a hombro) diciendo "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amén". Esto implica una invocación a la Santísima Trinidad y una entrega total a la voluntad de Dios. Uno se santigua a inicio de la misa, por ejemplo, o al pasar frente a una iglesia o al comenzar un rezo cuando va a empezar el día.

Signarse son tres cruces pequeñas sobre la frente, los labios y el pecho diciendo "Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios nuestro". Es una petición a Dios para que proteja la mente, la palabra y el corazón, librando de pensamientos negativos, palabras hirientes y malas acciones. El signarse se hace antes de proclamar el evangelio en la misa, en la frente para predisponer nuestra mente a la escucha atenta del mismo, en la boca para que sepamos anunciar el evangelio, y en el pecho para ser custodiado con amor y fe. Todo de cara a permitir que el Evangelio que se proclama se haga vida en nosotros y dé los debidos frutos

Persignarse es la combinación de ambas: primero las tres cruces pequeñas del signarse y luego la cruz grande del santiguarse. Combina la protección para la mente, la palabra y la acción (del signarse) con la invocación a la Trinidad y la entrega a Dios (del santiguarse). Uno se persigna en el comienzo de las oraciones que se dicen a comienzos del Santo rosario con el viacrucis y las novenas.

domingo, 14 de septiembre de 2025

NUESTRA SEÑORA DE LOS LIÑARES

     

Hoy celebramos la fiesta en Honor a Nuestra Señora la Virgen de los Liñares. Una fiesta entrañablemente familiar, donde, como cada año, reúne a tantas familias de la parroquia, que en torno a la mesa recuerdan a los que nos han dejado. Dia para acercarse a la Capilla de la Virgen para rezar y pedir su intercesión para todo lo que nos preocupa, acompañarla en procesión alrededor de la Capilla y disfrutar de un día de amistad y fraternidad. Seguro que ella nos escucha. Muchos son los que se encuentran este día tras un año sin haberse visto, manteniendo así un lazo que la Virgen mantiene.

Dediquemos un minuto de nuestro tiempo para elevarle una pequeña oración:

Madre de misericordia, Virgen de los Liñares, pongo en tus manos mi vida, mi amor y todo lo que soy.

Te consagro mis trabajos, mis alegrías, mis dolores y mis preocupaciones.

Ayúdame a vivir en fidelidad a tu Hijo, Jesús, y guíame por el camino de la paz y la esperanza.

Te pido que protejas mi familia, que nos des la gracia de respetar y amar la vida, como tú amaste la vida del Hijo de Dios.

Te ruego que bendigas la educación de mis hijos y nos concedas la unidad y el amor en nuestro hogar.

Madre Santa, enséñame a acercarme siempre a Jesús, a buscar su perdón cuando caigo y a recibir los sacramentos con devoción.

Dame la paz de un corazón limpio y libre de maldad, para que pueda llevar la verdadera alegría y paz a los demás.

 Que tu amor me sostenga y me guíe siempre hacia tu Hijo, para que viva en su luz y en su gracia.

Amén.


FGM

sábado, 13 de septiembre de 2025

NOVENA A LA VIRGEN DE LOS LIÑARES

Previamente a la fiesta en Honor a la Virgen de los Liñares, hemos tenido la celebración del Rosario y la Novena a la Virgen, en los cuales hemos pedido a Nuestra Señora de los Liñares en los distintos días por los sacerdotes y personas de vida consagrada, por los trabajadores, por los enfermos, por los países oprimidos, por los pueblos que sufren la pobreza, el hambre y desastres naturales, por el cuidado de la tierra, por los cristianos perseguidos y en dificultades, por las familias y por todos los devotos de la Virgen de los Liñares, vivos y difuntos. 

Así mismo, hemos meditado sobre las virtudes de la Virgen María basados en las reflexiones del grupo de jóvenes de Misión País que nos acompañaron este verano.

María, Madre de Jesús, es el modelo más perfecto de virtudes cristianas. Su vida refleja las actitudes fundamentales que un creyente está llamado a imitar.

La humildad es el fundamento de todas sus virtudes: aunque llena de gracia, se reconocía pequeña y dependiente de Dios, respondiendo siempre con un “sí” confiado. Rechazaba alabanzas y dirigía toda gloria al Señor, tanto en la Anunciación como en la Visitación, y especialmente al pie de la cruz.

El amor a Dios en María fue total, cumpliendo de manera perfecta el mandamiento de amar con todo el corazón. Su relación con la Trinidad –Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo– muestra su entrega plena y amorosa.

De ese amor brota la caridad con el prójimo. Sirvió a Isabel con generosidad, se preocupó de los novios en Caná y continúa intercediendo por nosotros. Su compasión es reflejo del corazón de Cristo.

La fe de María fue firme y luminosa: creyó en las promesas de Dios aun sin ver. Supo reconocer a su Hijo como Dios en cada circunstancia, desde Belén hasta el Calvario, permaneciendo siempre fiel.

La esperanza de María se apoyó en la confianza absoluta en la Providencia. En momentos de incertidumbre, pobreza o huida, esperó en las promesas divinas, y sobre todo en la resurrección de su Hijo.

La pureza de María, en cuerpo y espíritu, fue fuente de fidelidad y castidad. Se entregó plenamente a Dios y es modelo para jóvenes, esposos y consagrados, recordándonos que el cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Su pobreza no fue solo material, sino sobre todo espiritual: desprendida de todo, tuvo a Dios como único bien. Nos enseña a vivir libres de apegos, con un corazón disponible para Él.

La obediencia de María es ejemplo de docilidad a la voluntad de Dios. Desde la Anunciación hasta el Calvario, aceptó con fe y amor los designios divinos, incluso en el dolor más grande.

La dulzura tiene origen en la bondad que derrama el corazón. La bondad del corazón de la Madre es enorme porque su fuente es inagotable, es el mismo Dios. No hay consuelo humano más grande que la ternura del corazón dulce de Nuestra Madre, que nos llama sin descanso a volver a su Hijo. 

Finalmente, la oración fue el pilar de su vida. Amaba el silencio, cultivaba la intimidad con Dios y halló en la oración la fuerza para cumplir su misión y permanecer junto a Cristo hasta la cruz.

Así, María es modelo de humildad, amor, fe, esperanza, pureza, pobreza, obediencia y oración. Su vida enseña que la verdadera grandeza está en el servicio, la confianza y el abandono total en Dios. Ella nos invita a imitar sus virtudes para crecer en santidad y alcanzar la vida eterna.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

PRIMER SANTO CRISTIANO VENERADO POR LA IGLESIA

 

Hemos asistido estos días a la canonización de dos jóvenes, Carlo Acutis (15 años) y Pier Giorgio Frassati (24 años). Carlo Acutis es el primer santo milenial, la persona contemporánea más joven en alcanzar la santidad en la Iglesia católica, podríamos decir casi con total seguridad que es el primer santo al que sus padres y hermanos asisten a su canonización. Muchos primeros.

También conocemos quien fue el santo que menos tiempo tardó en ser canonizado, Pedro de Verona también conocido como San Pedro Mártir, que fue canonizado a los 337 días después de su muerte.

El primer mártir cristiano fue San Esteban, conocido como el "protomártir" que fue acusado de blasfemia, llevado ante el Sanedrín y finalmente lapidado hasta la muerte por su valiente defensa de la fe en Jesús.

Pero ¿conocemos quién fue el primer santo cristiano que venera la Iglesia Católica?

Es San Dimas, también conocido como el buen ladrón (uno de los dos ladrones que fue crucificado junto a Jesús), a diferencia del otro ladrón crucificado, imploró a Jesús: “Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino”, a lo que el Señor contestó: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lc 23, 39-43). Dimas nunca fue “canonizado” de manera formal por la Iglesia. Se le cuenta entre los santos porque ha sido la única persona a quien Jesucristo aseguró explícitamente que estaría en el cielo, compartiendo su gloria, así como el único que fue canonizado en vida. 

Es claro que San Dimas, el buen ladrón, reconoció, en un acto de fe verdadera, al Hijo de Dios. Haberlo hecho lo condujo en seguida a admitir con humildad su pecado, y pedir misericordia.

Si bien no hay certeza sobre su nombre, sí la hay sobre su destino. Que haya vivido como ladrón o criminal para después acogerse a la misericordia del Señor, termina siendo motivo de inspiración y de esperanza para todos los hijos de la Iglesia, porque somos pecadores.

Es el patrón de los prisioneros y los moribundos. También fue nombrado patrono del gremio de los anticuarios, por ser el santo más antiguo de la Historia.

domingo, 24 de agosto de 2025

NUEVO ESTANDARTE PARROQUIAL


La parroquia cuenta con un nuevo estandarte fabricado en tela azul con bordes dorados y dos borlas doradas y en el que puede verse por la parte delantera la imagen sobre lienzo de nuestro patrono San Miguel y la leyenda PARROQUIA SAN MIGUEL DE OIA y por la parte posterior la vidriera de la iglesia con el escudo de San Miguel con la leyenda QUIS SICUT DEUS (QUIEN COMO DIOS) y que fue presentado y bendecido el día 11 de Mayo de 2025. 

Fue llevado en la procesión del Cristo de la Victoria de Vigo el día 3 de Agosto de 2025

viernes, 28 de mayo de 2021

DIA DE LA CARIDAD 2021


Estamos a las puertas de la celebración de la fiesta de la Caridad. En el mensaje de este año, los obispos nos recuerdan “La Eucaristía nos ofrece el don de poder amasar de forma inseparable la caridad y la vida de los pobres. ¿Cómo vivir la Eucaristía sin estar cerca de aquellos más hambrientos, de aquellos con quienes Cristo se identifica al tener hambre, sed, estar desnudo, enfermo o en la cárcel? (Mt 25, 31-46). En esta unión descubrimos la esencia de la dignidad humana que cobra sentido al enraizarse en el mismo Jesucristo.”

Desde un sentido de fraternidad no podemos ser indiferentes ante el sufrimiento de los demás. Se une la presencia de Cristo Eucaristía, Cristo en el Cuerpo del hermano que sufre, Cristo Buen Samaritano.

“Aunque este año no salgamos por las calles acompañando al Señor sacramentado en procesión, proclamemos nuestra fe y hagamos de nuestras parroquias, comunidades, oratorios y de nosotros mismos, custodias del Cristo que comulgamos como expresión de nuestro amor agradecido y fuente de bendición para muchos.”

Desde Cáritas Diocesana de Tui-Vigo os queremos invitar a las actividades de la Semana de la Caridad. Queremos daros a conocer algunas de las acciones que se realizan y cuál es su fundamento. Lo hacemos desde la experiencia del trabajo diario, el encuentro y la escucha, desde el acompañamiento y en el estilo de vida que pone a la persona en el centro.

Las conferencias son retransmitidas por zoom, están abiertas a todos y esperamos que sean de vuestro interés. La celebración con el obispo se celebra en la parroquia del Inmaculado Corazón de María y nos unimos a una iniciativa de Stela Maris y el Centro de escucha que nos parece muy interesante.  



domingo, 25 de abril de 2021

SANTA CATALINA DE SIENA

El día 29 se celebra la fiesta de Santa Catalina de Siena, Virgen y doctora de la Iglesia y Patrona de Italia y de Europa. Considerada una de las grandes místicas de su siglo (Siglo XIV), destacó su faceta de predicadora y escritora, así como su decisiva contribución al regreso del papado a Roma tras el exilio de Aviñón. Es una santa muy venerada y popular en fundaciones, iglesias y santuarios de la Orden dominicana.

Fue bautizada como Catalina Benincasa y pertenecía a una familia de la clase media-baja. Catalina no tuvo una educación formal; desde temprana edad mostró su gusto por la soledad y la oración, y siendo niña todavía, a la edad de siete años, se consagró a la mortificación e hizo voto de castidad. A los doce años sus padres comenzaron a hacer planes de matrimonio para Catalina, pero ella reaccionó cortándose todo su cabello y encerrándose, con un velo sobre su cabeza. Para persuadirla, sus padres la obligaron a realizar fatigosas tareas domésticas, sin conseguirlo. Un evento inusual, una paloma que se posó en la cabeza de Catalina mientras oraba, convenció a su padre de la sincera vocación de su hija.

A los dieciocho años tomó el hábito de la Orden Tercera de los dominicos. En los carnavales de 1366 vivió lo que describió en sus cartas como un matrimonio místico con Jesús, en la basílica de Santo Domingo de Siena, teniendo diversas visiones como la de Jesucristo en su trono con San Pedro y San Pablo. Sus hagiógrafos sostienen que en 1370 recibió una serie de visiones del infierno, el purgatorio y el cielo, después de las cuales escuchó una voz que le mandaba a salir de su retiro y entrar a la vida pública.

La fama de sus virtudes le dio gran popularidad, pero no la libró de ciertas desconfianzas surgidas en los medios eclesiásticos, los cuales la sometieron a vigilancia. En 1375 recibió en Pisa los estigmas de la pasión; en 1376, hallándose en Aviñón, trabajó en favor del regreso de los papas a Roma. Muy intensa fue la actividad de la santa durante esta época; así, recorrió las cortes de toda Italia para predicar la paz, la concordia y la cruzada contra los turcos; trató asimismo en Roma de evitar el cisma. El fervor de su actuación pública no disminuyó la intensidad de los éxtasis ni el rigor de las prácticas ascéticas. Consumida por el ardor y las fatigas, murió a los treinta y tres años en Roma el 29 de abril de 1380.

Santa Catalina de Siena dictó a algunos fieles discípulos el Diálogo de la divina providencia (1378) y muchísimas Cartas, de las cuales se conservan cerca de cuatrocientas.

Pío II la declaró santa en 1461. En 1939 Pío XII la declaró patrona principal de Italia, junto a San Francisco de Asís. El 3 de octubre de 1970 Pablo VI le otorgó el título de Doctora de la Iglesia. En 1999, bajo el pontificado de Juan Pablo II, se convirtió en una de las Santas Patronas de Europa. 

Que su existencia nos haga comprender el significado de la vida vivida para Dios. Que la fe inquebrantable de la Santa ayude a los enfermos a confiar en el Señor en los momentos de desconsuelo. Que su fuerza con los poderosos indique los valores que verdaderamente cuentan en la vida familiar”. (Papa Francisco)



domingo, 13 de septiembre de 2020

DOMINGO XXIV DEL ORDINARIO "HASTA SETENTA VECES SIETE"

El evangelio de hoy nos enseña a todos los cristianos aquello por lo que debemos ser reconocidos en el mundo. La parábola del "siervo despiadado" (es un poco contradictorio eso de ser siervo, y despiadado) es una genuina parábola de Jesús, que hace preguntar a Pedro, con objeto de dejar claro a los cristianos, que el perdón no tiene medida. El perdón cuantitativo es como una miseria; el perdón cualitativo, infinito. Setenta veces siete es un elemento enfático para decir que no hay que contar las veces que se ha de perdonar. Dios, desde luego, no lo hace.

La lectura de la parábola nos hará comprender sobradamente toda la significación de la misma; es tan clara, tan meridiana, que casi parece imposible, no solamente que alguien deje de entenderla, sino que alguien tenga una conducta semejante a la del siervo liberado un instante antes de su muerte por las súplicas ante su señor. Es desproporcionada la deuda del siervo con su señor, respecto de la de siervo a siervo (diez mil talentos, es una fortuna, en relación a cien denarios). Sabemos que en esta parábola se quiere hablar de Dios y de cómo se compadece ante las súplicas de sus hijos. ¿Por qué? porque es tan misericordioso, perdonando algo equivalente a lo infinito, que parece casi imposible que un siervo pueda deberle tanto. Efectivamente, todo es desproporcionado en esta parábola, y por eso podemos hablar de la parábola de la "desproporción". Por medio está el verbo "tener piedad". Cuando la parábola llega a su fin, todo queda más claro que el agua.

Es una parábola de perplejidades y nos muestra que los hombres somos más duros los unos con los otros que el mismo Dios. Es más normal que los reyes y los amos no tengan esa piedad que muestra el rey de esta parábola con sus siervos. Es intencionada la elección de los personajes. En realidad, en la parábola se quiere poner el ejemplo del rey; ese es el personaje central, y no los siervos. Y ya, desde los Santos Padres, se ha visto que el rey 'quiere representar a Dios. El siervo despiadado se arrastra hasta lo inconcebible con tal de salvar su vida; es lógico. ¿No podría haber sido él un rey perdonando a alguien como él, a su compañero de fatigas y de deudas?

Los que están en la misma escala deberían ser más solidarios. Pero no es así en esta parábola. El núcleo de la misma es la dureza de corazón que revelamos frecuentemente en nuestras vidas. Y es una desgracia ser duros de corazón. Somos comprensivos con nosotros mismos, y así queremos y así exigimos que sea Dios con nosotros, pero no hacemos lo mismo con los otros hermanos. ¿Por qué? Porque somos tardos a la misericordia. Por eso, el famoso "olvido, pero no perdono" no es ni divino ni evangélico. Es, por el contrario, el empobrecimiento más grande del corazón y del alma humana, porque en ese caso, más sentido podía tener "perdono, pero no olvido", aunque tampoco sería, desde el punto de vista psicológico, una buena terapia para el ser humano. Lo mejor, no obstante, sería perdonar y olvidar, por este orden.

Fray Miguel de Burgos Núñez

FELIZ DOMINGO 

domingo, 6 de septiembre de 2020

DOMINGO XXIII DEL ORDINARIO " DONDE DOS O TRES SE REÚNEN EN MI NOMBRE..."

 

En el Evangelio de hoy, encontramos las normas de comportamiento básicas de una comunidad cris­tiana: perdón, comprensión, solidaridad. Hoy aparece lo que se ha llamado la corrección fraterna, el tema del per­dón de los pecados en el seno de la comunidad, y el valor de la oración común.

La corrección fraterna es muy importante, porque todos somos pecadores, y tenemos un cierto derecho a nuestra intimidad. Pero se trata de pecados graves que afec­tan a la comunión, y para ello se debe seguir una praxis de admonición, con ne­cesidad de testigos, para que nadie sea expulsado de la comunidad sin una ver­dadera pedagogía de caridad y de comprensión. El poder de «atar y desatar» que se confería a Pedro, completa lo que allí se dijo: es en la comunidad donde tiene todo sentido el perdón de los pecados. Eso exige dar oportunidades, para que no sea el puritanismo lo específico de una comunidad, como muchas lo han pretendido a lo largo de la historia de la Iglesia. ¡No! No es el puritanismo lo esencial, aunque nuestro texto se resiente de ello, sino ofrecer a los que se han equivocado e incluso ofendido a la comunidad, la oportunidad nueva de integrarse solidaria y fraternalmente en ella. Si leemos el texto en clave disciplinar y jurídica, entonces habremos rebajado mucho el valor evangélico de la comunidad.

De la misma manera, la oración común enriquece sobremanera nuestra oración personal. Eso no excluye la necesidad de que tengamos experiencias de perdón y de oración personales, pero hay más sentido cuando todo ello se integra en la comunidad. La religión enriquece la dimensión social de la persona humana. Sin duda que estos aspectos tienen otros matices e interpretaciones, pero la dimen­sión comunitaria es la más rica en consecuencias.

Fray Miguel de Burgos Núñez