martes, 19 de febrero de 2019

NUESTRO EQUIPO DE PASTORAL DE LA SALUD




Todos los cristianos, en virtud de su Bautismo y Confirmación, están llamados a participar en la misión salvadora de la Iglesia. Los Laicos, al igual que los Clérigos, tienen que asumir responsabilidades en la Pastoral de la Iglesia. (Lumen Gentium y Apostólica Actuositatem del Vaticano II, Cristifidelis laici de Juan Pablo II y la Evangelium Gaudium de Francisco).

Muchos son los quehaceres dentro de la Iglesia y diversas las situaciones de los miembros de la misma. Diversas fueron las situaciones con las que se encontró JESÚS en su caminar por el mundo. Diversas son también aquellas con las que se encuentra la Iglesia en su misión salvífica.

Uno de estos campos de acción, dentro y fuera de la Iglesia, es la atención a los enfermos e imposibilitados en sus casas, hospitales y residencias, así como algunos mayores que viven solos, quienes siempre necesitan una atención esmerada.

Los equipos de Pastoral de la Salud están compuestos por grupos de cristianos que haciéndose eco de la exclamación de Jesús: “Estuve enfermo y me visitasteis”, se comprometen a hacer visible en el mundo la presencia de Jesús, en una de sus actitudes más preferidas: atención a los enfermos e imposibilitados, así como a aquellos mayores que se encuentran solos en la vida.

En el equipo de la Pastoral de la Salud, es un lugar donde se aprende, con la práctica a descubrir a otros, caminar juntos y con los enfermos, comprenderse, escucharse, conocerse, incluso a sí mismos y por ello ha de reinar auténtico amor cristiano, saber escuchar, saber valorar las cosas de los demás, por muy insignificante que sean.

Este lunes día 11, se formalizó uno de estos equipos en la Parroquia. En la misa de Nuestra Señora de Lourdes, escenificaron mediante la firma del acta fundacional su pertenencia a dicho grupo y se comprometieron a rezar por los enfermos, visitarlos y formarse en las actividades de la Pastoral Diocesana. Era una de las materias pendientes de nuestro párroco, que siendo el responsable diocesano de la pastoral, en su parroquia no existiera. Nuestra mas sincera felicitación por dar este paso y nuestras oraciones para que tengan éxito en esta labor.

El sábado día 9, se reunió la Pastoral de la Salud en Tuy, y uno de los momentos de dicha reunión fue el de los testimonios. Fueron dos personas, Isaura y Pablo. A Isaura ni la querían operar y solo le recomendaban permanecer en cama pues tenía la columna destrozada, a Pablo empezaban a gangrenársele la piernas lo que posiblemente le llevaría a perderlas, sin embargo los dos estaban en la reunión, Isaura con dos muletas y Pablo andando sin ayuda, y ambos los dos, aparte de agradecer a los médicos su recuperación, contaron como en el tiempo que permanecieron en el hospital, esperaban con ansiedad el momento de la visita de los visitadores de enfermos, de cómo los animaba estas visitas, la alegría que llevaban ante tanta tristeza y el sosiego que les causaba. Unos ángeles decía Isaura.

No se pide demasiado para pertenecer a estos equipos. Estos siete son los primeros, pero pedimos desde esta página que el Espírito Santo nos anime a comprometernos en este tipo de iniciativas y pueda hacerse un grupo numeroso que tanto bien hace a las personas enfermas y sus familias.

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domingo, 17 de febrero de 2019

VI DEL ORDINARIO "DICHOSOS VOSOTROS ... VUESTRA RECOMPENSA SERA GRANDE"


En esta versión de las bienaventuranzas, diferente de la de Mateo, las bendiciones se presentan en paralelo con unas maldiciones. Las maldiciones recogen prácticamente las mismas ideas que hemos comentado de la primera lectura. Los que confían en sí mismos, en el hombre, no tienen mucho futuro. Parece que están condenados al sufrimiento y a la muerte. Confían en sí mismos porque son ricos, porque comen en abundancia, porque gozan y porque todos hablan bien de ellos. En el lado opuesto están los que son declarados “bienaventurados” o “felices” por Jesús. 

      Pero hay un hecho importante a resaltar en este lado de la oposición. Si en la primera lectura se declaraba “bendito” al que confiaba en el Señor, en el Evangelio se declara “bienaventurado” no al que confía en el Señor sino simplemente a los que en este mundo les ha tocado la peor parte. Jesús no dice “dichosos los pobres que confían en Dios”. Dice simplemente “Dichosos los pobres” y “los que tienen hambre” y “los que lloran”. Sin más. No es necesario ningún título más para merecer ser declarados “bienaventurados” por Jesús y recibir la promesa de reino. Sólo la última de las bienaventuranzas se refiere a los discípulos de Jesús, a los que serán perseguidos por causa de su nombre. Esos también son “bienaventurados”. 

      El amor y la misericordia de Dios son para todos los hombres y mujeres. Precisamente por eso se manifiesta, en primer lugar, a aquellos que no tienen nada, a los que les ha tocado la peor parte en este mundo. A ellos se dirige preferentemente el amor Dios. A ellos les tenemos que amar preferentemente los cristianos porque son los “bienaventurados” de Dios. Porque son nuestros hermanos pobres y abandonados. Nosotros confiamos en que en el reino nos encontraremos todos, ellos y nosotros, compartiendo la mesa de la “bienaventuranza”. 

¿Qué garantiza que la promesa de la bienaventuranza para el ser humano se va a realizar en quienes confían en Dios? El acontecimiento histórico e incontestable de la Resurrección de Cristo, del que nos habla el apóstol Pablo en la segunda lectura. Cristo verdaderamente ha resucitado, y en su resurrección se fundamenta la esperanza del creyente de poder participar un día de aquella plenitud de gozo y felicidad que Dios le tiene prometida, pues en Cristo resucitarán para la Vida los que en Él vivan y mueran.


domingo, 10 de febrero de 2019

V DEL ORDINARIO "DESDE AHORA SERAS PESCADOR DE HOMBRES"

Estamos al comienzo de la predicación de Jesús. Un Jesús cercano a la gente sencilla del pueblo. Estamos a la orilla del lago, allá en Galilea. Es el lugar no solo geográfico, sino teológico que Jesús ha escogido para comenzar su misión. La tierra de los pequeños, de los sencillos de Israel, de los que no cuentan para los poderes establecidos.

      El Evangelio de hoy nos acerca a un momento de la vida de Jesús. Está hablando de Dios a la gente, cerca del lago. El gentío es grande y pide a Pedro que le deje subir a su barca para hablar desde ahí. Cuando termina, le invita a remar mar adentro para echar las redes. Ahí se produce la confusión. Ya habían estado toda la noche trabajando y no habían pescado nada. Pero en su nombre vuelven a echar las redes. Se produce el milagro. Y, curiosamente la reacción de Pedro es parecida a la del profeta Isaías en la primera lectura: “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador”. Pedro reconoce su pequeñez y la grandeza de Jesús. Se pone a sus pies. Le siguen sus compañeros. Desde ahora, le dice Jesús a Pedro, serás pescador de hombres. Jesús es Dios mismo. No es el Dios en poder de la primera lectura, pero es Dios. Es Dios cercano, hecho hombre, amable, lleno de compasión y misericordia. 

¿Es un milagro solamente? Así podemos verlo y quedarnos maravillados, o ¿es sobre todo una buena noticia para nosotros? ¿Dónde está Jesús hoy? ¿Está entre los grandes y poderosos? ¿Está en los templos o lugares que consideramos sagrados? No, Jesús está entre la gente sencilla. Jesús está cerca de nosotros, en nuestros trabajos, en nuestras casas, en nuestras cosas sencillas de todos los días. Esa es la buena noticia.

¿Cómo nos van las cosas? Puede ser que también nosotros estemos bregando, trabajando duro. Y en nuestra brega, en nuestra lucha de cada día, a veces experimentemos la noche o el cansancio. O tal vez la falta de resultados. Las cosas no ocurren siempre como nosotros deseamos.
Jesús está cerca. Jesús te pide prestada la barca. Jesús se embarca contigo, en tus cosas, en tus asuntos. Si tú le dejas, claro. ¿Quién es el “patrón” de tu barca, de tu vida? Para el verdadero creyente es Jesús. Y en su nombre echamos las redes cada día.

Tu puedes escuchar o no a Jesús. Puedes querer hacer la vida sólo o hacer la vida contando con él. Hay tanta diferencia como de la noche al día. Como de las redes vacías a las redes llenas.

Jesús no se asusta de tu pequeñez. Como no se asustaba de los labios impuros de Isaías, en la primera lectura, o de que Pablo de Tarso hubiera sido un perseguidor de los primeros cristianos.

Pero tienes que abrirle el corazón y la vida, la casa y la barca. Tienes que dejarle coger el timón y fiarte plenamente de Él. Quiere hacerte, como a Pedro “pescador de hombres”. Capaz de contagiar a muchos la experiencia. Te quiere hacer predicador, con la vida y la palabra, de la Buena Noticia de la salvación.

   Seguro que todos hemos visitado alguna de esas iglesias antiguas en las que en el ábside, pintado o en un mosaico, encima del altar, se ve la figura enorme de un Cristo. No está crucificado sino sentado en un trono. Tiene en sus manos los signos de la realeza. Y le rodean los apóstoles, los ángeles y los santos. Es una representación de la corte celestial. Cristo en todo su poder. Esa representación se llama “Pantocrátor”. Quería comunicar a los que la veían la solemnidad, la majestad y la eternidad de Dios. Ante esa imagen, la respuesta del hombre es la que da Isaías en la primera lectura: “¡Ay de mí, estoy perdido!” La majestad y el poder de Dios es tan grande que nos sentimos totalmente anulados ante él. 

      Curiosamente también, Dios actúa del mismo modo tanto en la primera lectura como en Evangelio: salva, purifica, perdona y envía. El profeta se sentía perdido e impuro, Pedro se sentía pecador. A los dos, Dios les recoge, les levanta y les hace colaboradores de su plan de salvación. “No temas, desde ahora serás pescador de hombres”. Para Isaías y para Pedro, y también para nosotros que escuchamos hoy estas lecturas, se abre un nuevo futuro más allá de nuestras limitaciones, de nuestros pecados. Dios nos llama a colaborar con él, a ser mensajeros y testigos de su amor y de su misericordia para todos los hombres y mujeres. Y todo eso por pura gracia y amor de Dios (segunda lectura). 



jueves, 7 de febrero de 2019

VIDEO DEL PAPA DE FEBRERO

(Vaticano, 7 de Febrero de 2019). - Lo vemos diariamente en los noticieros y en la prensa. Les llamamos migrantes económicos, refugiados, clandestinos, extracomunitarios desplazados, menores no acompañados, o como se quiera, olvidando muchas veces que son personas.

Ellos son millones. Se escapan cada día de sus tierras, debido a la guerra, al hambre, a las persecuciones políticas, religiosas, o a las situaciones de pobreza extrema, enfrentando abusos de todo tipo. Lo que en cambio no vemos es, a las organizaciones criminales que lucran con esto, esclavizando a hombres, mujeres y niños, laboral o sexualmente, para el comercio de órganos, para hacerlos mendigar o delinquir.

En El Vídeo del Papa de Febrero nos recuerda que la esclavitud "no es cosa de otros tiempos" y que "no podemos lavarnos las manos si no queremos ser, de alguna manera, cómplices de estos crímenes contra la humanidad".

En colaboración con Thalitha Kum, la red mundial de la vida consagrada comprometida contra la trata de personas, la sección "Migrantes y Refugiados" del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, el Servicio Jesuita a los Refugiados, la Pontificia Academia de las Ciencias y el Apostolado del Mar; la Red Mundial de Oración del Papa se suma a la jornada mundial de oración y reflexión contra la trata de personas, bajo el hastag #JuntosContraLaTrataDePersonas.

Conmemorando el 8 de febrero, día en que murió Santa Josefina Bakhita, Francisco nos invita a rezar "por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia".

Por su parte el Padre Frédéric Fornos SJ, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, indicó: "Frente a esta tragedia humana, frente a tanto sufrimiento, desamparo y angustia de hombres, mujeres y niños que son víctimas de la trata de seres humanos y de la esclavitud, a menudo en contexto de migración, ¿qué podemos hacer?Denunciar nuestra complicidad, per también rezar. El grito de la oración el que viene del corazón y del cual los salmos son eco". El P. Fornos también recordó que hace unos días la sección "Migrantes y Refugiados" del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral presentó dos documentos importantes para luchar contra todas las formas de trata: "Estos no son discursos -añadió. Estos documentos son una fuerte llamada a cambiar la sociedad, y proponen acciones concretas para toda la Iglesia. El Papa Francisco está fuertemente comprometido con la lucha contra este flagelo en sus diversas expresiones".

PEREGRINACIÓN DE JÓVENES A FÁTIMA

Queremos informaros de una actividad que es una de las más esperadas por los jóvenes en España. Os hablamos de la Peregrinación a Fátima que tendrá lugar del 1 al 5 de marzo con jóvenes de todo el país.

La edad de asistencia está de los 15 a los 35 años. El precio es de 130€ y el plazo para inscribirse del 4 al 15 de febrero.

Toda la información que podáis necesitar la encontraréis en este enlace. 


Y si tenéis alguna duda, estamos a tu disposición.




Delegación de Pastoral Juvenil Tui - Vigo
Más información y contacto:
Teléfono: 667006656
E-mail: tuivigopj@gmail.com
Web: tuivigopj.com
También en: Facebook, Instagram o Twitter

martes, 5 de febrero de 2019

ACTIVIDADES PARROQUIALES


Este fin de semana  hemos tenido varios actos. El sábado fue el día de las candelas, día de la Presentación del Señor, en el que bendecimos las velas y por ello presentamos y bendecimos a los niños bautizados en el 2018 el domingo 3 de febrero, fiesta de San Blas, en el que además de la bendición del pan, se han presentado varias iniciativas parroquiales.

Dentro de las iniciativas, el lunes se organizó una reunión para buscar voluntarios para organizar algún grupo de la pastoral de la salud y visitadores de enfermos. Afortunadamente se presentaron siete personas que han  apostado por ello. El lunes día 11 será la presentación oficial en Nuestra Señora de Lourdes  en la misa de 19:00 horas.

El martes dentro de la campaña de una nueva evangelización, se presentó un taller de oración y vida, que durante quince semanas se desarrollará en nuestra parroquia para todos aquellos que quieran aprender a orar, liberarse de miedos, angustias, tristezas, etc. Abierto a todos se desarrollará durante quince sesiones de dos horas todos los martes a las 19:00 en la casa de las novenas. El próximo martes será la primera sesión, y aunque recomiendan que se hagan todas las sesiones, pueden incorporarse hasta la tercera. Solo se pide puntualidad, perseverancia y rigor.

En la bendición de los niños solamente asistió una familia de las nueve que estaban invitadas, y a la que se le entregó un recuerdo del acto.

Según la tradición, Blas de Sebaste era conocido por su don de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al clavársele en la garganta una espina de pescado. Este sería el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta el 3 de febrero.

ORACION A SAN BLAS

¡Oh!, glorioso San Blas, que con vuestro martirio habéis dejado a la Iglesia un ilustre testimonio de la fe, alcanzadnos la gracia de conservar este divino don, y de defender sin respetos humanos, de palabra y con las obras, la verdad de la misma fe, hoy tan combatida y ultrajada.
Vos que milagrosamente salvasteis a un niño que iba a morir desgraciadamente del mal de garganta, concedednos vuestro poderoso patrocinio en semejantes enfermedades; y sobre todo obtenedme la gracia de la mortificación cristiana, guardando fielmente los preceptos de la Iglesia, que tanto nos preservan de ofender a Dios. Así sea....


domingo, 3 de febrero de 2019

IV DEL ORDINARIO "NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA"

De entrada parece que todos los profetas lo son siempre de desgracias. Nos anuncian un futuro incierto y entre las sombras que vislumbran nos hablan de amenazas, cataclismos, guerras, epidemias y no sé cuantas otras cosas. Todas malas. Todas negativas. Sus palabras se convierten en amenazas que llegan hasta dentro y rompen la poquita armonía y paz que, quizá, habíamos conseguido establecer en nuestra vida.

Jesús, está claro, es un profeta. Pero no es de esos a lo que estamos acostumbrados. Es muy diferente. No hace ruido. No entra en nuestra vida con grandes gritos ni aspavientos. Apenas unas palabras sencillas. En el Evangelio, continuación del del domingo pasado, hace una de las homilías más breves de la historia. No hace más que recoger lo que ha leído en un texto del profeta Isaías y decir que todo eso se ha cumplido ya. Era un texto que hablaba de liberación para los oprimidos, de consolación para los afligidos, de salud para los enfermos, de libertad para todos. Era el anuncio de la buena nueva de Dios para todos.

En la segunda lectura, Pablo explica también el núcleo del mensaje de Jesús. Es un texto ya conocido pero que vale la pena volver a leerlo y releerlo. Muchas veces. Y llevarlo en la cartera. Y en la mente y en el corazón. Dice que la mejor forma de vivir en cristiano es amar. Ése es el carisma mejor. Explica lo que es amar. Es un amar como el de Jesús, que da la vida por todos, sin medida, sin condiciones. Es el mismo amor de Dios. Porque el cristiano está llamado a vivir el amor de Dios. Pablo explica lo que es y lo que no es el amor. Nos recuerda que sin ese amor nada tiene sentido. Podemos trabajar mucho, dar mucho dinero a los pobres, rezar horas y horas, ayudar en la parroquia y muchas otras cosas. Si todo eso se hace sin amor, no vale nada. Es pura pérdida de tiempo.

Ése es el centro del mensaje del profeta Jesús. Como se ve, no contiene amenazas sino una invitación a vivir en el amor. No habla de un futuro tenebroso sino de un presente lleno de luz y de sentido. En el amor descubrimos la presencia de Dios cerca de nosotros. En el amor se nos hace transparente que los que nos rodean son nuestros hermanos y hermanas, aunque a veces nos parezca que actúan como si no lo fueran. En el amor, la vida se nos hace más vivible y somos más felices. Lo curioso es que la reacción ante el mensaje de Jesús fue de total oposición. Si les hubiese amenazado con el diluvio final, posiblemente le hubiesen escuchado más. Pero el mensaje de Jesús descolocaba a sus oyentes, les invitaba demasiado a cambiar de vida. Nosotros somos hoy a la vez oyentes del mensaje de Jesús y portavoces para el mundo. Con nuestra vida demostraremos que vivir el amor abre un futuro mejor para la humanidad y para el mundo.

https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/?f=2019-02-03

domingo, 27 de enero de 2019

III DEL ORDINARIO "HOY SE HA CUMPLIDO ESTA ESCRITURA"

Este domingo entre la primera lectura y el evangelio hay una distancia enorme. La primera lectura relata un momento de la historia de Israel en que el pueblo, una vez vuelto del destierro, escucha de nuevo la proclamación de la ley. Es la ley de Dios. Son las normas que Dios dio a sus padres en el pasado y que deben ser obedecidas en todo momento. A cambio el pueblo tendrá la vida. Si el pueblo fue vencido por sus enemigos y tuvo que ir al destierro, fue precisamente porque no obedeció esas normas como debía. 

En el Evangelio nos encontramos con una situación muy distinta. Jesús ha vuelto a su ciudad natal después de un tiempo fuera. Ya ha comenzado su vida pública y a sus conciudadanos ha llegado su fama. Se siente enviado por Dios para predicar el Reino de Dios. ¿Estamos ante una nueva proclamación de la ley? ¿Va a dar Jesús unas normas nuevas en oposición a las que desde antiguo había recibido el pueblo? Posiblemente sus conciudadanos se hacían también estas preguntas. Por eso, cuando entra en la sinagoga, le invitan a hacer una lectura de los profetas y a que les hable. 

Sorprendentemente, Jesús escoge un texto que no habla de normas ni de leyes. Habla más bien de él mismo y de su misión. Jesús se sirve de un texto del profeta Isaías para explicar a sus conciudadanos, y de paso también a nosotros, cuál es el contenido de su misión, por qué está predicando por los pueblos y los caminos de Galilea. Es que Jesús se siente dominado, poseído, por el Espíritu de Dios. Ese espíritu no hace de él alguien superior a los demás. No le convierte en un rey que, como el resto de los reyes de la tierra, se vale de su autoridad para dominar, oprimir y esclavizar. Él ha sido enviado para anunciar la buena nueva a los pobres, liberar a los cautivos y devolver la vista a los ciegos. Ésa es su misión. 

No se trata por tanto de que Dios, a través de Jesús, nos vaya a dar normas nuevas, quizá más fáciles, quizá más difíciles, que tenemos que obedecer. En absoluto. Jesús viene a hablarnos de un Dios que nos trae la salvación, que quiere que seamos libres, que dejemos de sufrir, que seamos felices. Ésa es la misión de Jesús. Los que hoy formamos su comunidad, somos los encargados de llevar esta buena nueva a los que sufren, a los oprimidos, a los cautivos, a los pobres. Para que todos conozcan al Dios que nos ama y nos salva. 

domingo, 20 de enero de 2019

II DEL ORDINARIO. "HACED LO QUE ÉL OS DIGA"

La celebración de una boda es uno los momentos más gozosos en las familias. Supone en la vida de la familia el comienzo de una nueva etapa. Un chico y una chica dejan sus familias para formar una nueva. No es motivo para estar tristes sino lo contrario. La familia se agranda y, lo más importante, se abre a la vida. El casamiento de uno de los hijos o hijas significa que vendrán nuevos miembros a enriquecer la vida de la familia. Al casarse uno de sus miembros, la familia entera celebra que la vida no se termina sino que se abre al futuro con esperanza. El apellido familiar seguirá vivo. La vida sigue y se recrea.

Un matrimonio también supone una promesa de amor entre los que se esposan. Es un amor para siempre y para todo. Sin límites. Hecho de total generosidad y entrega mutua. Gratuito y sin pedir nada a cambio. Es un amor capaz de crear vida. Los demás miembros de la familia quizá han vivido más, tienen más experiencia, saben que ese amor a veces pierde fuerza, comete errores, no siempre es fiel al impulso primero. Pero la promesa de los esposos es un signo de que vale la pena seguir persiguiendo ese ideal tan difícil de conseguir. Por esto para todos los que participan en una boda, ésta es siempre una celebración de la vida y el amor. 

No es casualidad que Jesús comience su vida pública participando en una boda y alargando sin límites la alegría de los participantes. No otra cosa puede significar la exorbitante cantidad de agua que Jesús convierte en vino. Además, según la opinión del mayordomo, es el vino mejor. La presencia de Jesús trae a la boda –la fiesta humana por excelencia, la fiesta de la vida– la presencia del vino mejor. Es la mejor bendición para la vida y el amor que celebraban aquellas familias. El vino mejor es el signo de que la vida que nos trae Jesús vence a la muerte. 

Las bodas, la alegría, el vino mejor, todos son signos que nos hablan de que el encuentro entre Dios y la humanidad que se produce en Jesús es el encuentro con la verdadera Vida, con la que no se termina; es el encuentro que dará lugar a la familia definitiva, en la que todos nos reconoceremos como hermanos y hermanas reunidos en la mesa del padre de todos, Dios, allá donde no habrá más muerte ni tristeza. Como en las bodas, esta celebración no es más que el comienzo de una nueva familia. No es todavía más que una promesa, pero una promesa de vida en plenitud. Vivir en cristiano es vivir en esperanza y en alegría.


domingo, 13 de enero de 2019

EL BAUTISMO DEL SEÑOR "TU ERES MI HIJO, EL AMADO"


Con la fiesta del Bautismo del Señor se cierra el tiempo de Navidad para introducirnos en la liturgia del tiempo ordinario. En la Navidad y Epifanía hemos celebrado el acontecimiento más determinante de la historia del mundo religioso: Dios ha hecho una opción por nuestra humanidad, por cada uno de nosotros, y se ha revelado como Aquél que nunca nos abandonará a un destino ciego y a la impiedad del mundo. Esa es la fuerza del misterio de la encarnación: la humanidad de nuestro Dios que nos quiere comunicar su divinidad a todos por su Hijo Jesucristo.

La manifestación de Jesús como el Hijo amado de Dios ocurrió cuando, una vez bautizado, se abrió el cielo y el Espíritu Santo se posó sobre Él como una paloma, que viene a darnos la salvación (1ª lec). Se manifiesta Jesús así como el Cristo, el Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él (2ª lec). También se manifiesta como hombre, Él, el único santo, en la fila de los pecadores para ser bautizado. Con su bautismo, Jesús instituye nuestro bautismo, cuya agua nos da la gracia del Espíritu Santo por el que somos hijos de Dios.

El Bautismo de Jesús se enmarca en el movimiento de Juan el Bautista que llamaba a su pueblo al Jordán (el río por el que el pueblo del Éxodo entró en la Tierra prometida) para comenzar, por la penitencia y el perdón de los pecados y marca ese momento trascendental, de cambio, que determina el futuro de Jesús. Antes de su bautismo, es seguro que Jesús se dedicó muy seriamente a pensar en su vida, en su misión. Cuando lo vio claro, entonces se decidió. Se presentó a Juan y se hizo bautizar. Y del mismo cielo le llegó la confirmación de su misión: “Tú eres mi Hijo, el amado”. A partir de entonces su vida dio un vuelco total. 

En su bautismo, Jesús vio claramente su vocación: servir a Dios y al pueblo. En nuestro bautismo nosotros también recibimos nuestra vocación, la misma de Jesús, aunque a nuestra pequeña escala. Que todos y cada uno de nosotros nos convirtamos en siervos fieles y en hijas e hijos amados del Padre, siendo siempre humildes siervos de los hermanos que nos rodean.


miércoles, 9 de enero de 2019

EL VIDEO DEL PAPA DE ENERO



Rezar para que los jóvenes se inspiren en María y comuniquen con alegría el Evangelio.

El Santo Padre Francisco, pidió en "El Vídeo del Papa" de Enero de 2019, poco antes de que inicie en Panamá la Jornada Mundial de la Juventud, que recemos por la evangelización de los jóvenes, para que puedan trabajar por la paz.

(Vaticano, 8 de Enero de 2019). - Mientras van llegando a Panamá cientos de miles de jóvenes desde todo el mundo, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, que se realiza del 22 al 27 de Enero, el Papa Francisco pidió que recemos por la evangelización de los jóvenes, de manera que ellos sigan el ejemplo de María y sean fieles al llamado de Jesús para difundir con alegría el Evangelio.

Bajo la iniciativa de la Red Mundial de Oración del Papa y en colaboración con la Jornada Mundial de la Juventud, Francisco invitó a rezar “por los jóvenes, especialmente los de América Latina, para que, siguiendo el ejemplo de María, respondan al llamado del Señor para comunicar la alegría del Evangelio al mundo”.

El Pontífice les pide a estos jóvenes que llegan desde los países más diversos del mundo, superando todo tipo de diferencias culturales, económicas o sociales, que tengan “en la Virgen María un motivo de alegría y una fuente de inspiración”. Y los insta a aprovechar “la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá para contemplar a Cristo con María”.

El Papa Francisco invitó también a cada uno de ellos a rezar en el propio idioma “el rosario por la paz” y a pedir fuerzas para soñar.

Por su parte el Padre Frédéric Fornos SJ, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, que incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil, comentando la intención de oración del Papa indicó : “¿De dónde viene la alegría de María? Viene de su “si” al Señor, de haber abierto el corazón y ofrecido su vida al servicio de su misión”, y recordó el mensaje a los jóvenes en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud dónde Francisco les dijo: “Las propuestas de Dios para nosotros, como la que le hizo a María, no son para apagar sueños, sino para encender deseos; para hacer que nuestra vida fructifique y haga brotar muchas sonrisas y alegre muchos corazones. Dar una respuesta afirmativa a Dios, es el primer paso para ser feliz y hacer felices a muchas personas”

Red Mundial de Oración del Papa - Apostolado de la Oración de España